sábado, 21 de diciembre de 2013

Megiddo, la primera campaña de Tutmosis III


Tras el reinado del faraón Tutmosis III el imperio egipcio se encuentra en la cúspide de su poder y extensión territorial, desde Carquemís, a las orillas del Eúfrates  en el norte hasta más allá de la tercera catarata del Nilo, en Nubia, por el Sur. Pero en el  año 22 de su reinado, sólo dos meses después de haber finalizado su larga corregencia, tras el fallecimiento de la reina Hatshepsut, tía y madrastra, todo parecía apuntar en contra el joven faraón. En el norte, bajo los auspicios del rey de Mitanni, la potencia antagónica de Egipto, se había formado una coalición de 330 príncipes asiáticos dirigidos por el rey de Kadesh. Puede parecer una coalición temible y ciertamente lo era en el contexto del 1479 a.C. pero hemos de tener en cuenta que esta zona se encontraba fragmentada en una multitud de pequeñas ciudades-estado y principados entre las cuales despuntaba con mayor influencia la ciudad de Kadesh. El ejército de la coalición comenzará pues a agruparse en torno a la ciudad de Megiddo, ciudad que dominaba la llanura de Esdrelón y de una extraordinaria riqueza agrícola, características que la hacían muy apropiada por su fácil aprovisionamiento, previo a un ataque sobre Egipto.

Imperio egipcio de Tutmosis III

Pero a pesar de su juventud, Tutmosis III asume el mando del ejército, partiendo de Menfis el día décimo del cuarto mes Peret del año 22 de su reinado, al frente de unos 10.000 hombres, el más poderoso de los que empleará en sus 17 campañas en este teatro de operaciones. El ejército egipcio estaba formado por dos divisiones: Amón y Ptah que estaban acatonadas en Tebas y Menfis respectivamente y unas 100 bigas, divididas en dos escuadrones.

biga egipcia
Tras 15 días de marcha, alcanzan la fortificación de Tcharu, en las estribaciones del delta oriental del Nilo, desde donde continuaran hacia Gaza. Tras otros diez días de marcha alcanzaron Sharuhen, última ciudad con una guarnición egipcia, ya que más al norte, la rebelión se había generalizado. Ese mismo día, 4 del primer mes de Shemu (estación de la cosecha) se celebraba el aniversario de la coronación del faraón por lo que comenzaría el año 23 de reinado. Al día siguiente, el ejército egipcio partió camino de Yehem a donde llegarán después de 7 días de marcha. Desde aquí hasta Megiddo, sólo restaban ya unos 40 km. El ejército de Tutmosis III había recorrido el camino entre Menfis y Yehem, unos 500 km, en  tan sólo un mes. Ahora, entre los egipcios y su enemigo, tan sólo se interponían los montes del Carmelo. Ahora Debía púes decidir entre una ruta por el Sur, más sencilla (unos 45 km), que evidentemente era la esperada por el enemigo y por tanto la mejor defendía, la ruta Norte (unos 50 km), que en su tramo final exponía al ejército a un ataque por varias direcciones y una ruta central (30 km) que cruzaba por el Wadi Arah  (un desfiladero de unos 15 km) que desemboca directamente en la llanura de Megiddo, a escasos 2 km de sus murallas.

tropas auxiliares egipcias: arquero nubio
Tutmosis III eligió la ruta central, tras desestimar las protestas de sus generales, que pensaban no sin razón, que la estrechez del camino los obligaría a marchar en fila, estirando peligrosamente la columna de marcha, pudiendo darse la circunstancia de que cuando la vanguardia estuviese ya combatiendo, la retaguardia aun no habría entrado en el desfiladero. El faraón estimaba que con esta ruta podrían contar con el factor sorpresa a su favor. Tutmosis estaba bien informado de la composición y número del ejército enemigo, por lo que sabía perfectamente que la llanura de la primera opción, pese a ser la ruta más cómoda, era la más desfavorable a sus tropas; la coalición superaba en bigas en número y ese terreno llano era el ideal para su despliegue. El mismo marcharía al frente de la primera columna que cruzase el desfiladero. Así pues, el día 19 partió desde la ciudad Aruna; Christian Jacq nos relata en su obra "El Egipto de los grandes faraones" la escena que se desarrolla a continuación , cuando el ejército egipcio abandona Yehem rumbo a Megido "Tutmosis va en cabeza de sus hombres, sobre su carro de combate de oro resplandeciente. Tras él, el ejército se mete por el estrecho paso, un soldado detrás de otro. En sus rostros se lee la angustia, pero nadie se vuelve atrás. Cuando llegan al otro lado del desfiladero, Tutmosis sabe que ha elegido bien”. Y en efecto así era ya el príncipe de Kadesh y su ejército había cubierto las rutas de más fácil acceso pensando que el faraón no se atrevería a cruzar el Paso de Aruna por lo que había dejado esta última vía de acceso sin vigilancia.

infantería egipcia
Una vez cruzado el desfiladero, se aseguró esta cabeza de puente por la que seguidamente, atravesó el grueso del ejército egipcio que comenzó a desplegarse en la llanura del valle de Qina a medida que las distintas unidades iban saliendo por la boca del desfiladero. Se alza el campamento hacia las siete de la tarde y se ordena a los soldados que se preparen para la batalla que tendrá lugar al día siguiente por la mañana. Sin embargo, el ataque tuvo lugar algunos días más tarde, sin que se precise la razón del retraso. El repliegue de las tropas de la coalición a un terreno más escarpado donde defender la ciudad, el día anterior a la batalla, permitirá un cómodo despliegue egipcio a la salida del desfiladero en una línea de unos 7,5 km al oeste de la ciudad de Megiddo
.
Pero por fin los dos ejércitos  entran en combate, los egipcios con su joven faraón al frente, a bordo de su carro de combate de oro dirige la parte central del frente mientras que su ejército adopta una forma cóncava que se extiende por los laterales hacia el enemigo, amenazando con rodearle. La estrategia del faraón y el empuje de los egipcios impulsados por su líder vencen la resistencia de los hombres de Kadesh que rompen la formación y se retiran desordenadamente hacia Megido. Pero en este momento decisivo, los hombres de Tutmosis en lugar de continuar la batalla, se detuvieron para saquear los cuerpos de los enemigos muertos perdiendo la ocasión de aprovechar el desorden de los hombres de Kadesh y tomar la ciudad. El faraón enfureció al ver aquella escena, pero ya no se podía hacer nada, al margen de degradar a los generales que no habían sido capaces de controlar a sus hombres.

ruinas de la ciudad de Megiddo
Ya no quedaba más remedio que rendir a Megido por medio de un asedio, un largo asedio que se prolongaría durante siete meses y que Tutmosis III no está dispuesto a abandonar hasta vencer la resistencia de sus habitantes, pues como él mismo decía, tomar la ciudad "equivale a tomar mil ciudades" ya que en su interior se encuentran la mayoría de los príncipes de Siria y Palestina y lograr su rendición significaría aceptar el dominio de Egipto sobre ellos. Finalmente, tras siete meses de asedio, acosada por el hambre, la ciudad no tuvo más remedio que entregarse y el príncipe de Kadesh se inclinó ante el faraón, reconociéndole como su señor.


reconstrucción de la ciudad de Meggido
reconstrucción de las puertas de Megiddo


Una vez que los sitiados le enviaron a sus hijos, cargados de numerosos presentes, como rehenes, Tutmosis III reafirmó a los príncipes y líderes de cada ciudad en sus cargos y les envió de regreso, poniendo de esta forma punto y final a la rebelión.


También puede interesarte:

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La mula que inició una batalla: Pidna



Tras la muerte de Filipo V de Macedonia, el joven rey Perseo, su sucesor, se encontró con un reino preparado para la guerra; tras más de 30 años combatiendo contra Roma, Filipo V pensaba que un nuevo conflicto con la superpotencia emergente era inevitable, motivo por el cual, tras  la derrota de Cinoscéfalos (197 a.C) y el consiguiente tratado de paz con Roma, había comenzado nuevamente el rearme de su reino.  Aunque la derrota en la Segunda Guerra Macedónica (200-197 a.C) supuso el fin de su preeminencia sobre Grecia, Filipo no tenía la menor intención de resignarse y acatar el nuevo orden sin más. Comenzará el rearme de su ejército y su marina de guerra y cuando en el año 179 a.C. muere, su hijo continuará su política.



No obstante, los primeros años de reinado del rey Perseo verían una Macedonia en paz, cumplidora de sus obligaciones y acuerdos con Roma y las actividades del rey estuvieron centradas en consolidar su poder dentro del reino, continuar el rearme del ejército macedonio y  en la reconstrucción de las fortalezas y los puestos claves en las fronteras macedonias; las sospechas del Senado sobre el nuevo rey parecieron tomar forma cuando este decidió aliarse con los bastarnos, una tribu germánica especialmente belicosa. Macedonia ya no iba a seguir comportándose como un súbdito leal de la república romana que tras varios ataques contra sus aliados, declarará la guerra  a Perseo en el año 172 a.C.

El  ejército macedonio estaba formado por unos 39.000 infantes y unos 4000 jinetes. Al igual que el resto de ejércitos helenísticos contemporáneos basaba sus tácticas, equipo y organización en el ejército de Filipo II y Alejandro III y estaba formado por soldados profesionales en el que los regimientos de la falange constituían algo más de la mitad del total de la infantería, reclutados entre ciudadanos. Y es que la falange era sin duda el “arma definitiva” de los ejércitos helenísticos, desempeñando el resto de unidades (infantería ligera, escaramuceros y caballería) un papel de apoyo. Actuaba como una fuerza de choque: avanzaba hasta tomar contacto con el enemigo para acto seguido, actuar aplicando toda su presión contra el centro de su línea. En el momento preciso, la caballería cargaba en orden cerrado tras haber flanqueado al enemigo, actuando a la manera de un martillo sobre el yunque.

La formación ideal constaba de 64 syntagmas, mandada cada una de ellas por un syntagamatarchos y a su vez, la estructura de una syntagma partía de la idea de la fila de 16 hombres (lochoi) mandada por un lochagos (primer soldado de la fila), ayudado por el ouragos (último soldado de la fila). Como unidad básica, dos syntagmas se agrupaban en una pentekosiarquia, integrada por unos 512 hombres. La agrupación de dos formaciones de este tipo constituía una chiliarquia de 1024 soldados, al frente de la cual estaba el chiliarca. Las formaciones de mayor rango incluían la merarchia (2048 guerreros), la phalangarchia (4096 hombres) agrupadas en dos alas (keras), constituidas por la suma de 32 syntagmas dispuestas bajo el mando de un kerarka, en total 8192 hombres. La suma de ambas alas formaba el ejército (phalanx) mandado por el strategós.

Y si la unidad por excelencia del ejército macedonio era la falange, su arma básica era la sarissa, una larga pica de unos siete metros de longitud  y unos cinco kilos de peso, que presentaba en un extremo un pesado contrapeso de bronce (que permitía al lancero equilibrar la pica y al mismo tiempo proyectar por delante suyo los dos tercios restantes de la misma). Dado que era necesario utilizar ambas manos para sujetar la sarissa, contaban con un escudo circular colgado del hombro por una correa. Fuera de la falange era inservible y un estorbo en las marchas, razón por la cual estaba dividida normalmente en dos partes que se unían sólo en batalla para facilitar su manejo y garantizar la movilidad del ejército. Completaba el equipamiento del soldado macedónico un casco de bronce, una coraza de tela rígida (permitían cubrir el bajo vientre y las piernas sin estorbar el movimiento) y una espada (como arma secundaria; era un arma de emergencia, y los falangistas no solían entrenar mucho con ella) . La sarissa era un arma de difícil manejo, utilizada en una formación cerrada en la que cada lancero ocupaba un frente de un metro – había una formación incluso más cerrada en la que ocupaba medio metro, conocida como “escudos cerrados” o synaspismos -  que progresivamente fue ganando en profundidad, convirtiendo a estas unidades en formaciones poco maniobreras que precisaban de un terreno llano y abierto para operar.

la Sarissa, una larga pica de unos siete metros de longitud y unos cinco kilos de peso, presentaba en un extremo un pesado contrapeso de bronce que permitía al lancero equilibrar la pica y al mismo tiempo proyectar por delante suyo los dos tercios restantes de la misma.


La fuerza de la falange residía en su masa de picas en la que los lanceros de las cinco primeras filas proyectaba las puntas de sus sarissas por delante de la formación a intervalos de un metro; así, mientras la falange permaneciera en orden cerrado para cualquier enemigo que atacase frontalmente era prácticamente imposible romper la formación. No obstante, era preciso tener asegurados los flancos ya que los piqueros no podían hacer frente con rapidez a cualquier ataque procedente de otra dirección que no fuese el centro. Los pezhetairoi de las filas traseras colocaban sus picas en un ángulo de 70º-80º, y este ángulo iba decreciendo a medida que nos acercamos a la primera línea de combate. Esta formación, además, era eficaz contra las flechas del enemigo.

falange macedonia en formación


Tras una poco exitosa campaña romana, el nuevo comandante, Lucio Emilio Paulo tomará el mando en junio del 168 a.C.  Paulo aplicó una férrea disciplina y tras unos pocos días de preparación el ejército avanzó nuevamente con renovado vigor, empujando a Perseo   hasta las afueras de una pequeña localidad, Pidna, en una llanura abierta adecuada para operar con la falange, donde los macedonios desplegaron su ejército el 21 de junio. Los romanos, agotados tras una larga marcha, declinaron la invitación macedonia y levantaron el campamento, probablemente en la parte baja de la ladera del monte Olimpo, al oeste de la posición macedonia. Paulo, como informo a sus oficiales, presentaría batalla en ese lugar, pero sólo cuando estimase que las condiciones fuesen las apropiadas.  Perseo con su ejército fresco y en perfecta formación, desaprovecho fatalmente la ocasión de asestar un duro golpe al ejército romano, agotado, conformándose fatalmente con la victoria moral conseguida al eludir el combate los romanos.


Ambos ejércitos situaron avanzadillas por delante de sus respectivos campamentos; los puestos avanzados romanos estaban ocupados por tropas aliadas y el más adelantado de ellos, se acomodaban soldados pelignos y marrucinos junto con dos turmae de caballería samnita, todos bajo el mando de Marco Sergio Silo.  Parece que las avanzadillas macedónicas estaban compuestas por un grupo de unos 800 tracios.


Auxiliar Macedonio
Los ejércitos de la antigüedad, normalmente contaban con esclavos que se ocupaban de las tareas cotidianas liberando así  a las tropas de pesadas tareas como encargarse del cuidado y alimentación de los animales, del forrajeo, cocina, etc. De esta forma, al finalizar el largo y caluroso día, grupos de esclavos de ambos bandos se acercaron al río para aprovisionarse de agua; unos esclavos romanos perdieron el control de una mula que intentó cruzar la corriente y fue capturada por los auxiliares tracios. Tres soldados italianos la siguieron, dando muerte a uno de los tracios que la sujetaba, acción que provocó que acudieran los compañeros en auxilio del resto, dando comienzo una lucha que inmediatamente atraerá a las tropas de los puestos avanzados. Seguidamente, ambos bandos se desplegaron y muy pronto el grueso de los dos ejércitos estaba involucrado en el combate, combatiendo ya duramente a medio kilómetro de la empalizada del campamento romano. En el caos que se produjo, cada unidad salía del campamento, se disponía en formación de combate y avanzaba hacia el enemigo, sin que en principio se formase una línea de combate convencional.  


A los auxiliares macedonios que inicialmente habían intervenido en el combate,  se les unió inmediatamente por la derecha la agema, la guardia real o división de élite de la falange a los que les seguirán los chalcaspides (los “escudos de bronce”) por su izquierda y los leucaspides (los “escudos blancos”) por la derecha. Los últimos en incorporarse serán los mercenarios galos y cretenses. Así pues, los macedonios iniciaron la batalla avanzando con un conjunto inconexo de unidades que sólo establecerán una línea de combate adecuada en el momento en el que empiezan a topar con resistencia romana. Por su parte, Paulo se puso al frente de la I Legión, situándola frente a los “escudos de bronce”, seguido inmediatamente de la II Legión, al mando de Lucio Postumio Albino, que se situó a la izquierda de Paulo y frente a los “escudos blancos”. A la derecha de las legiones, se fueron situando poco a poco las alae aliadas.




Lógicamente, los primeros en chocar con la agema fueron los soldados pelignos y marrucinos; dado que la falange avanzaba en buen orden  estos se encontraron frente a una muralla de picas. No contaban con suficientes tropas para flanquear a los macedonios ( la agema estaba formada por 3000 hombres apoyados por tropas mercenarias a su izquierda. Ante la presión macedonia, los italianos huyeron colina arriba hacia su campamento. La I legión se adelantará entonces para detener el ataque macedonio y en el momento en el que la II Legión ocupo su puesto, se detuvo en seco el avance macedonio. Un ataque romano con elefantes produjo que la mayor parte del ala izquierda macedonia se viese rechazada seguidamente por el ataque del ala aliada. En el momento en el que las líneas de combate se estabilizaron, los centuriones comenzaron a situar a sus hombres en los espacios vacíos que dejaba el enemigo, para golpear los flancos desprotegidos y la retaguardia de las unidades de lanceros y así, poco a poco, grupos de legionarios se fueron infiltrando en las líneas macedonias.

legionario romano

Debemos tener en cuenta que la falange era ante todo, una unidad de lanceros (de unas 16 filas de fondo) con escasa movilidad y capacidad de maniobra y que por detrás no había reservas; sólo eran efectivos si presentaban ante el adversario un muro de sarissas sin fisuras. Un macedonio, equipado principalmente con una sarissa de 7 mts, (aunque contase como señalamos con espadas) sólo estaba entrenado para luchar como parte de un grupo. Frente a esto, los legionarios romanos luchaban principalmente con la espada y aunque eran maestros en las formaciones, muy flexibles y maniobreros, podía pelear cuerpo a cuerpo con terrible eficacia.

Así, una vez que los romanos comenzaron a flanquear los grupos de lanceros la batalla se inclinó rápidamente a su favor. Los lanceros macedonios fueron masacrados: la agema fue exterminada y una vez que la falange se hundió, la caballería ,que prácticamente se encontraba intacta, abandonó el campo de batalla y Perseo huyó con ella a Pella, su capital. Sobre el que yacían unos 20.000 macedonios y se capturaron otros 6.000 como prisioneros, frente a tan sólo 100 caídos en el bando romano. 

De esta manera, una batalla que no duró más de una hora supondrá en final de la monarquía macedonia.




Base del Texto:

"En el nombre de Roma". Goldsworthy, Adrian
Editorial Planeta S.A. Barcelona 2010

También puede interesarte:




miércoles, 13 de noviembre de 2013

El saludo militar



El saludo militar, tal como hoy lo conocemos, debe su origen a varios motivos. Algunos historiadores remontan esta costumbre al Imperio Romano, cuando, debido a la poco ejemplar costumbre del asesinato político, se convirtió en habitual que al visitar a un oficial se levantase la mano para mostrar que no se iba armado, por lo que en realidad, los legionarios saludaban exactamente igual que los militares modernos, o sea, llevando la mano de canto al borde de la galea.


Otros autores defienden que tiene su origen en la Edad Media. Existía la costumbre, entre los caballeros, durante las justas o lances, de levantar la celada del yelmo para mirar a los ojos al adversario, demostrando con ello la ausencia de temor y al mismo tiempo, infundir, a la vez que demostrarle, respeto a aquél, antes de iniciar el combate. Sin embargo en la Edad Media, el saludo hacia alguien de un rango superior consistía en una reverencia, ya fuese en el ámbito civil o militar. Ni siquiera hay constancia de la existencia de ese tipo de saludo en ejércitos modernos, como los Tercios.

Coldstream Guards

Sabemos que a principios del S. XIX los Coldstream Guards modificaron el saludo habitual del Ejército británico -tocarse el sombrero con la punta de los dedos- pasando a darse una leve palmada en el gorro propio. Mas avanzado el tiempo, a finales del siglo XIX los oficiales de la Royal Navy introdujeron la costumbre de no quitarse la gorra, como era costumbre hasta ese momento y solamente efectuar el intento de tocar la visera, deteniendo el saludo. La practicidad de este saludo, especialmente a bordo, hizo que de inmediato fuese adoptado reglamentariamente. Pese a ello, hacia 1898, aún existían viejos oficiales y suboficiales que saludaban descubriéndose en lugar de efectuar la, mal llamada, venia, ya que este término significa inclinar la cabeza como saludo o requerir por este medio permiso o autorización para hacer algo.



En todos los ejércitos del mundo existe el saludo militar, teniendo diversas manifestaciones de acuerdo al país o época de que se trate. Así, entre los más curiosos, tenemos a los países de la esfera de influencia británica, que lo hacen mostrando la palma de la mano derecha, indicando con ello, que no se esconde nada cuando se saluda al superior. La misma forma de saludo tiene el ejército francés.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

EL PROYECTO NACIONALSOCIALISTA SOBRE EL TRATAMIENTO DE LOS "EXTRAÑOS A LA COMUNIDAD"



La preocupación por la marginación y la delincuencia habitual se había incrementado enormemente con la industrialización y el crecimiento de la población urbana en el siglo XIX, hecho que se reflejará en la adopción de medidas represivas de carácter puramente penal, así como en el aumento del control policial de los sectores de población mas débiles económicamente, mas inclinados a la comisión de delitos, conforme a la mentalidad de la época imperante no sólo en Alemania. Estas medidas se fundamentaban "científicamente" con teorías que hablaban de "delincuentes natos", "personas deficientes desprovistos de valor vital" o de "razas inferiores", personas "de segunda categoría" (Untermenschen). El asocial y el delincuente común eran considerados "diferentes", molestos socialmente y en consecuencia, no susceptibles de mejora o corrección en su asocialidad, entre otras cosas porque su asocialidad se debía muchas veces a defectos congénitos, enfermedades hereditarias, etc, que había que eliminar a través de la esterilización o la eliminación física de sus portadores.Así pues, ni se planteaba la corrección, ya que se partía de que eran sujetos incorregibles e irrecuperables para la vida social. 

Gustav Radbruch
Aunque esta no fue una concepción exclusiva de los penalistas alemanes de la época, sino que era compartida por profesionales de la medicina, biología o la criminología, donde mas calaron será en Alemania. Se plantearon "internamientos de seguridad" de duración indeterminada para los delincuentes habituales, vagos, mendigos, o desocupados, que se encontraban en situación de "peligrosidad social".Esta preocupación aumentó en Alemania tras la Primera Guerra Mundial; durante la República de Weimar, con altas cifras de desempleo y una elevada inflación, se elaboró un proyecto de Código penal, redactado por Gustav Radbruch, a la sazón Ministro de Justicia. Establecía una "custodia de seguridad" (Sicherungsverwahrung) que permitiese mantener al delincuente habitual, una vez cumplida su pena, en un centro de trabajo por tiempo indeterminado. Este proyecto no llegó a una aplicación práctica, aunque será introducido en el Código Penal alemán nacionalsocialista de 1934, con una Ley sobre el delincuente habitual peligroso. Entre 1934 y 1944 se aplicará a más de 17.000 personas, internadas en campos de concentración.

Durante la fase final del régimen nacionalsocialista, estas medidas recibieron un nuevo impulso con la preparación de un Proyecto de Ley sobre "Gemeinschaftsfremde" (extraños a la comunidad), que de forma aún mas radical pretendía la inoculación de los que se consideraban sujetos "extraños a la comunidad" para la ideología nazi, con medidas específicas de castración y esterilización o internamiento en campos de concentración. "Extraños a la comunidad" se consideraba a los asociales, delincuentes sexuales, vagos y homosexuales.

Parece ser que el origen del texto se encuentra en un documento enviado por el Presidente de la Sociedad bávara de Servicios para Exilados (Landesverband für Wanderdienst), Alarich Seidler, en febrero de 1939. Este planteamiento será asumido por la Oficina de la Policia Criminal del Reich que pretendían incrementar la selección eugenésica ( mediante la castración y la esterilización), el control ( mediante el internamiento en campos) y en última instancia,la eliminación física de los "extraños a la comunidad". Las SS buscaban soluciones más enérgicas y eficaces y menos formalizadas jurídicamente, que debían conseguirse precisamente mediante esta ley. El objetivo era asegurar el control total, atribuyendole a la Policía ( en definitiva, a las SS), un poder omnimodo que pudiese ser utilizado en cualquier momento contra los enemigos interiores del Reich. Al mismo tiempo, la nueva ley culminaba la política de depuración y selección racial, dirigida en un principio con las leyes de Nüremberg de 1935 contra los judíos, continuada mas tarde contra gitanos y pueblos "extraños", como los polacos (Derecho Penal especial decretado en 1940), ucranianos,rusos y demás "fremdvölkisch" y culminada con la inclusión de los "Gemeinschaftsfremde", que aún siendo en algunos casos de raza aria, no podían ser considerados como verdaderos miembros de la comunidad alemana, por defectos o taras hereditarias. A todos se les privaba de sus derechos como "Volksgenosse" o miembros de la comunidad, después del derecho a la libertad y finalmente, del derecho a la vida.

El objetivo del Proyecto de Ley sobre el tratamiento de los "Gemeinschaftsremde", se fundamentaba en la necesidad de darle a esto una base jurídica, debida a la necesidad de crear instrumentos jurídicos que sirviesen como orientación a los funcionarios que tenían que llevar a cabo esta política. Como se ha comentado anteriormente, era la culminación de las leyes de Nüremberg; ya no se trataba sólo de eliminar a no arios, sino dentro de los propios arios a aquellos que no daban la talla, que se apartaban del prototipo físico y psíquico de lo que debía ser el camarada del pueblo. 

Tuvo una larga y compleja gestación (mas de 17 versiones, la última de 17 de marzo de 1944) al implicar reformas tanto del Código Penal como de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, pero también por las luchas y rivalidades entre los distintos organismos (SS, Ministerio de Justicia, etc) implicados. Destaca la intervención en su elaboración de importantes penalistas y criminólogos de la Universidad de Munich, como Edmund Mezger y Franz Exner. Por ello recibirán unos sustanciosos honorarios. Mezger venía proponiendo desde 1933 en su "Kriminalpolitik" la idea de conformación racial del pueblo alemán como un todo; se pronuncia claramente a favor de la aplicación de medidas esterilizadoras a los asociales, mas allá de lo que permitían las leyes en ese momento, incluso aunque no hubiesen cometido delitos, ya que bajo su punto de vista, la mayor parte de las veces presentaban una deficiencia mental. Mezger aseguraba que deberían aplicarse las medidas esterilizadoras más allá de los supuestos que ya permitía la ley (como alcoholismo grave o deficiencia mental), para llevar a cabo una lucha mas eficaz contra los asociales. Tales ideas se utilizaran posteriormente para fundamentar el Proyecto de Ley.

El Proyecto recibirá el impulso decisivo el 13 de diciembre de 1942 tras el acuerdo adoptado entre Himmler y el Ministro de Justicia Thierack. Las resistencias que el Ministerio de Justicia venía manteniendo hasta la fecha, insistiendo en el peligro que suponía para la seguridad jurídica, eran mas aparentes que reales, motivadas por la necesidad de obtener mayores poderes en la selva de las instituciones nacionalsocialistas.

 Reichminister Otto Georg Thierack, segundo por la derecha
La redacción final del proyecto no gustó a Hitler ni a Goebbles, a quienes disgustaba la expresión "extraños a la comunidad"; asimismo, el Ministro de Propaganda consideraba que podía tener un efecto propagandístico negativo de cara al exterior. Pese a estas reservas, la versión del texto de 17 de marzo de 1944 quedó aprobada, previéndose su entrada en vigor para el 1 de enero de 1945. Pero ni este proyecto ni el nuevo Código Penal, que igualmente debería entrar en vigor en la misma fecha llegaron a entrar en vigor. El atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944 junto a los continuos reveses militares trastocó los planes y el 12 de agosto de 1944 el Ministro Thierack suspendía la entrada en vigor del Proyecto, asegurando "en este momento de lucha a muerte del nacionalsocialismo, incluso los extraños a la comunidad deben ser utilizados como carne de cañón". El proyecto fue conocido por muy pocas personas y sólo trascendió al ser utilizado en el proceso de Nüremberg como documento de la acusación.




fuente documental:
Muñoz Conde, Francisco . “Edmundo Mezger y el Derecho Penal de su tiempo” 
ed. Tirant Lo Blanch. Valencia. 2003

viernes, 6 de septiembre de 2013

Los Palacios Flotantes de Calígula



A unos 30 kilómetros al Sur de Roma, en las colinas de Albano a 500 metros sobre el nivel del mar, se encuentra el lago de Nemi. Desde épocas pasadas, perdidas en la bruma del tiempo,esta zona que ya estaba poblada mucho antes de la fundación de Romas ha sido un lugar sagrado donde se han desarrollado cultos a Diana, divinidad de la Liga Latina que tuvo su centro aquí. Desde muy antiguo los lugareños se referían a el como "el espejo de Diana". Grandes bosques cubiertos por la niebla bajaban en pendiente hasta el tranquilo lago volcánico en un paisaje donde mito y realidad se unen y en el que aún hoy abundan los signos de su pasado clásico: la Vía Sacra, el templo de Diana y la villa de César. . 
Calígula
Cuenta Suetonio que  en este marco incomparable,el emperador Caligula  (37 a 41 d.C) construyó dos enormes barcos en su villa imperial del lago Nemi. Durante su corto reinado, Calígula solía escapar del bullicio de la capital para entregarse a sus sádicas pasiones. Además desarrolló una extraña obsesión por el ritual sexual del culto a Diana que se realizaba en Nemi. Una oscura y fatal combinación de deseo y muerte, acorde con su natural sadismo pudo haber atraído a Calígula hacia el Lago de Nemi, a pasar sus temporadas de descanso. Pero esta historia real se confundió con el mito poco a poco en la imaginación popular mientras de cuando en cuando algún pescador del lugar sacaba algún objeto en sus redes con el que se mantenía a flote la leyenda.


Campana de Fusconi
Será el cardenal Prospero Colonna (1410–1463), Señor de Nemi, el primero en intentar recobrar los dos buques imperiales, comisionando para ello en 1446 a Leon Battista Albert. Para esta operación se trajeron nadadores expertos desde Genova y se construyo una gran plataforma desde la que se trato de levantar el pecio. No consiguieron recobrar nada  a excepción de varios fragmentos que pese a todo fueron muy admirados por la corte papal reunida a la orilla del lago. Un segundo intento tuvo lugar casi un siglo después, en 1535 por Francesco De Marchi que diferencia de su predecesor tomo parte en las operaciones de buceo, usando un rudimentario traje de buceo pese a lo cual, no se consiguió recuperar nada.Tres siglos después, en 1827, Annesio Fusconi utilizará una campana de buceo con espacio para 8 buzos en la campana, gracias a la cual se lograron extraer varios restos como fragmentos del suelo de mosaico, mármoles,  fragmentos de columnas y restos de terracota aunque la mayor parte de este material ha ido desapareciendo con los años. Cuando trataron de levantar partes mas grandes, estas se rompieron; afortunadamente y debido al mal tiempo, la  operación tuvo que ser cancelada. En 1895 Eliseo Borghi comenzó una investigación sistemática del área, localizando uno de los buques y recobrando un gran bronce identificado como la cabeza de uno de los timones. Posteriormente luego se hallaron varios bronces mas con forma de animales y poco a poco una gran cantidad de objetos fueron saliendo a la luz. Gracias a las indicaciones de un pescador se encontró el segundo barco.




El 15 de Noviembre de 1895 Felice Barnabei, director general del departamento de antigüedades  hizo un informe donde se probaba  la existencia de los dos pecios al tiempo que solicitaba que se detuviese  la "exploración" sobre los mismos ya que se estaban dañando peligrosamente los restos. Esto hizo que el gobierno italiano paralizase las operaciones y ordenase a la marina que hiciera una investigación de los restos.Se le ordenará al ingeniero naval Malfatti preparar un estudio sobre la viabilidad de su recuperación, en el que destacan las siguientes conclusiones:

1. La Prima Nave esta cerca de un punto en el lago donde hay una cabaña de pescadores, esta a 50 mts. de la costa sobre su lado de babor en una profundidad de 5 a 12 metros. El casco mide cerca de 64 mts. de largo y  presenta una manga de 20 metros. Los maderos que estaban cubiertos de barro estaban bien preservados pero donde se encontraban expuestos al agua estaban muy dañados agua al que había de sumarse el daño de los anteriores trabajos de recuperación.

2. La Seconda Nave esta localizada a 200 metros de la otra entre 15 y 20 metros de profundidad. Presentaba unas dimensiones de unos 71 mts. de largo y 24 mts. de manga.Esta sobre su lado de babor y se encuentra descubierta desde la proa hasta su punto medio; el resto de la nave esta bajo el barro

Malfatti concluyó que el rescate era posible pero que tras casi dos mil años de vicisitudes, no podrían aguantar los esfuerzos de una operación convencional de rescate desde el fondo del lago. Por ello, ya que los buques no se podían llevar a la superficie, habría que bajar la superficie hasta los buquesSu plan era drenar parcialmente el lago, un plan que no se llevaría a cabo durante los próximos treinta años. En 1926 una comisión decidió seguir el plan de Malfatti, abriendo un túnel en dirección al lago Albano mediante la construcción de una nueva galería que drenaría (al menos parcialmente) el agua del lago de Nemi. Varias compañías decidieron asumir el coste del equipo y los obreros. Las antiguas galerías preromanas fueron arregladas y así el 28 de Octubre de 1928 se comenzó a bombear agua del lago. El ingeniero Guido Ucelli supervisó la restauración del conducto romano que permitió la descarga del agua hacia el valle vecino de Ariccia.A mediados de febrero de 1929 se colocó una segunda casa de bombeo entre la original y el nivel del lago que para entonces había bajado 4 metros.El 28 de Marzo de 1929, al llegar el agua al nivel de - 5,52 metros del nivel original, emergieron las primeras partes del barco entre las aguas. El 3 de Septiembre de 1929 el nivel de las aguas había bajado a - 11.28 mts, por lo que el casco emergía completamente del agua.


Llegados a este punto, los trabajos se centraron en liberar la "Prima Nave" del barro y preparar su transporte colocandola en una enorme estructura que podría luego ser movida por rieles fácilmente  trabajo que quedo completado el 5 de Octubre; al día siguiente se movió el barco con éxito. El nivel del lago había bajado más de 15 metros y ahora la pregunta crucial era qué hacer con la "seconda nave" cuyo casco se podía observar a unos 20 metros entre las pequeñas olas.






Saliendo de los costados del casco se apreciaban largos maderos, todos del mismo tamaño.El casco de la segunda nave estaba extremadamente bien conservado debido en parte a los sedimentos que se habían depositado y a pequeños deslizamientos de tierra que la habían cubierto.Finalmente el 10 de Junio de 1931 el segundo barco emergió completamente de las aguas. Hasta ese momento se habían movido mas de 40 millones de metros cúbicos de agua, todo a través del restaurado conducto romano. Sólo debían bajar el nivel unos dos o tres metros para sacar completamente el casco de la segunda nave que finalmente fue liberado del agua y del barro.

La recuperación de las naves permitió saber con seguridad el avanzado estado de desarrollo en el que se encontraba de la construcción naval romana. La primera galera media 71,2 metros de eslora total y 67,3 mts en la linea de flotación con una manga de 20 metros y con un casco redondeado. La proa se curvaba hacia atrás y la popa tenia forma de cola de pez. La segunda galera era mas rectangular,tenia 73 metros de eslora total, 68,9 en linea de flotación y 14.4 metros de manga. Aunque los buques de estas dimensiones eran muy raros en la antigüedad, pruebas de modelos de ambos cascos demostraron que presentaban bajos coeficientes de fricción para este tipo de buques  que con su baja velocidad que debían ser empujados por vela o remos. Nunca fueron diseñados para navegar en aguas abiertas por lo que estaban construidos con materiales muy ligeros; los cascos estaban hechos por el sistema de planchas unidas canto a canto. Para inhibir que la madera se pudriera o ensuciara, las planchas de madera estaban cubiertas por una capa de lana impregnada de alquitrán cubiertas a su vez en una fina capa de plomo de 3 mm de espesor. Las dos capas de madera y plomo estaban unidas al casco por clavos de cobre de la más fina pureza, del tipo que hoy se conoce como cobre electrolítico, lo que lleva a preguntarse por el estado de la metalurgia romana de la época. Otro descubrimiento sensacional fue un ancla de brazos movibles, de mas de 2 metros de largo; aunque este diseño fue mas tarde introducido en la Royal Navy por Nelson, tras el descubrimiento de los barcos de Nemi, este diseño fue rebautizado "ancla romana".




Aunque Calígula había hecho construir un templo flotante cerca del santuario de Diana para rendir su particular culto a la diosa, no lo considero suficiente; ordenará a los mejores ingenieros construir los barcos mas lujosos y mas majestuosos que el mundo antiguo hubiera visto, dotados de grandes columnas, suelos de mármol y un sistema propio de conducción de agua. Dos auténticos palacios flotantes que surcarían el lago concebidos para el lujo recreativo y que fueron dotados de una tecnología nunca vista hasta entonces. Los requisitos para la construcción de los buques eran extremadamente difíciles: debían ser lo suficientemente anchos como para equilibrar aquella superestructura pesada que debía soportar columnas, mosaicos, sistemas de agua fría y caliente, esculturas, techos dorados, jardines además de lujosos mobiliarios.






Tras la muerte de Calígula en el año 41 d. C, asesinado por su guardia pretoriana, las naves fueron abandonadas como vestigio de un emperador tirano y caprichoso. Las naves permanecieron bajo las aguas del lago durante 1854 años.








Durante la Segunda Guerra Mundial  ambos buques fueron quemados por las tropas alemanas en la noche del 31 de Mayo de 1944, durante el avance aliado sobre Roma. 

viernes, 14 de junio de 2013

Incursiones vikingas sobre el Reino de Asturias

La situación del Reino de Asturias en un punto clave para las comunicaciones marítimas, ya desde la Prehistoria, facilitó ancestrales contactos con el mundo atlántico. Por otra parte, debido a la orografia, la cornisa cantábrica ha estado muy volcada a dichos contactos y la península Ibérica se halla en la ruta natural procedente del Mar del Norte que, una vez atravesado el Canal de la Mancha y rodeada la península de Armórica -el gran Finis Terrae galo-, continúa hacia el Suroeste para acabar cruzando el Estrecho de Gibraltar y llegando al Mediterráneo. Por tanto es comprensible que los escandinavos, siguiendo su vestvegr o Ruta del Oeste , acabasen recalando aquí. Así,en el año 838 incursiones de normandos afincados en Irlanda ya habían asaltado algunas partes del norte peninsular, sin llegar a ser meras avanzadillas piratas.

 La primera incursión: año 844

Los vikingos llevaban desde el comienzo del siglo IX saqueando y asolando las regiones costeras de la Europa atlántica; tras pasar por los Países Bajos, las Islas Británicas y Francia, y siguiendo esa ruta natural antes mencionada, le tocó el turno a las costas astures. Según las fuentes, en el año 844 partió del Garona una flota normanda que, tras una tempestad que les impidió tomar tierra en lo que sería el actual País Vasco, llegó a las costas asturianas. Entre el 31 de julio y el 1 de agosto del año 844 más de 100 naves vikingas con rumbo hacia el sur peninsular fueron avistadas en la playa de San Lorenzo (Gijón).Tras un intento de desembarco los nórdicos fueron expulsados de la bahía de Gijón por las tropas de Ramiro I por lo que fueron saqueando toda la costa cercana a Gijón y continuaron hasta desembarcar junto al Farum Brigantium, la Torre de Hércules, en La Coruña. Desde esa cabeza de puente saquearon toda la zona colindante y continuaron hasta adentrarse en la provincia de Lugo, donde desgraciadamente para ellos,se toparon con el ejército de Ramiro I, rey de Asturias, que desde hacía tiempo habían estado observando los movimientos de los escandinavos. Empujaron a los vikingos hasta la ribera del Miño y les obligaron a librar combate en un lugar llamado hoy Camporramiro. La "Cronica General de España" de Rodrigo de Toledo y Lucas de Tuy afirma:

"Y así ocurrió allí que el rey don Ramiro los venció y desbarató, y luego mandó poner fuego a la flota y les quemó LXX naves".




Expulsados del reino de Asturias, los vikingos continuaron hacia el Sur para continuar sus actos de piratería llegando poco después al estuario del Tajo y, ya en territorio musulmán, saquearon la ciudad de Lisboa durante trece días. De aquí continuaron hasta Cádiz, penetraron por el Guadalquivir y el 29 de septiembre llegaron a Sevilla. El saqueo e incendio de esta ciudad, duró varios días. También hubo saqueos en Medina Sidonia, Cádiz y Coria del Río.


Por tanto, destruyeron Sevilla, cuyos habitantes se refugiaron en Carmona y pidieron ayuda a Córdoba, y ‘Abd al-Rahman II envió un gran ejército. Tras varias semanas de correrías por la región, los vikingos fueron derrotados; muchos cayeron, y los que quedaban huyeron y continuaron hacia el Mediterráneo. Sin embargo un pequeño grupo quedó aislado en territorio musulmán y pidió la paz, que les fue concedida, se quedaron, se convirtieron al Islam, fundaron familias y se dedicaron durante varias generaciones a la elaboración de quesos.


 Segunda oleada, 858-861

Pero está no fue la única vez que los vikingos arribaron a las costas asturianas. Especial relevancia tuvo la zona de Candás y Luanco donde las naves que pretendían doblar el cabo peñas solían esperar mejorías de tiempo y se avituallaban de agua y comida para su travesía. Estas tierras, más las próximas a la actual Tazones y Lastres, fueron objeto de visitas vikingas durante los años comprendidos entre el 858 y 861. Se trataban de razzias veraniegas que el rey Ordoño I, según los escritos de la época, supo atajar. Los vikingos llevaban pieles de vaca recién sacrificada colocadas por todo el barco porque los nativos de éstas costas al verles llegar les disparaban flechas incendiarias con el propósito de hundir sus barcos (en lo que sería la entrada a la ría de Villaviciosa una nave vikinga fue hundida, permaneciendo durante varios cientos de años sus esqueleto en el lecho de la misma). Incluso parece ser que algunos miembros de las tripulaciones llegaron a asentarse en suelo asturiano, dando lugar a un linaje de hijos rubios y pelirrojos poco comunes en estas tierras.

En tiempos de Ordoño I, sucesor de Ramiro I, los vikingos volvieron a atacar el Norte de la Península. En 858 entraron por la ría de Arousa, vía de fácil penetración y jalonada de múltiples playas, que les sirvieron como punto de base desde el que asaltar los distintos lugares. Iria Flavia, antigua sede episcopal y puerto más próximo a Santiago de Compostela, situada al fondo de esta ría fue saqueada y todo el clero de esta ciudad se refugió en Compostela (estaba amurallada) que fue sitiada por los escandinavos. Los habitantes de este enclave les pagaron un tributo para librarse del saqueo, mas los atacantes quisieron, aún así, entrar en la ciudad. Fue entonces cuando llegó el conde Pedro al frente de un ejército, enviado por Ordoño I, poniéndolos en fuga y levantando el sitio. Esta derrota debió de ser considerable, pues de los cien barcos que traían los vikingos sólo les quedaron sesenta y dos.

Nuevamente partieron hacia el Sur e intentaron desembarcar en la costa portuguesa, pero los musulmanes presentaron batalla y se apropiaron de dos de sus barcos. Los sesenta restantes consiguieron llegar hasta el Guadalquivir y luego hasta Algeciras, ciudad que saquearon y cuya mezquita fue incendiada. Tras algunas incursiones por el Norte de África, atacaron la costa de Murcia, llegando hasta Orihuela. Pasaron el invierno en la costa francesa, cerca de Camargue, y al emprender el regreso, según cuentan los cronistas árabes, siguieron por la costa penetrando hasta Pamplona, probablemente tras remontar el Ebro, y allí hicieron prisionero al rey García, que tuvo que pagar un rescate de 90.000 dinares para poder ser liberado.






Algunas fuentes parecen indicar que la propia capital del reino, Oviedo, fue víctima de algún ataque norteño. En lo que sería los actuales terrenos de la antigua cárcel de Oviedo, Alfonso III mandó construir una fortaleza alrededor del año 875. En esta fortaleza, de la que ya no queda vestigio alguno al ser totalmente destrozada durante la Guerra de Independencia, se podía leer la leyenda ”Caventes, quod absit, dum navalis gentilitas piratico solent exercitu properare, ne videatur aliquid depirire” (“Estad alerta, alejaos cuando las naves de los piratas paganos tienen por costumbre hacer incursiones, procurando que nadie perezca”[/i]). Además la existencia de la “cámara secreta” de San Julián de los Prados, sólo accesible desde el exterior y con una escala independiente, parece corroborar las teorías que apuntan a la capital asturiana como blanco de los ataques piratas vikingos (apenas hay 30 km a la costa). 




En un principio las flotas vikingas cogieron por sorpresa a los habitantes de estas regiones pero a medida que tomaron conciencia del peligro, se mostraron cada vez más preparados para dichos ataques desde el punto de vista defensivo y militar, de modo que los mismos vikingos tuvieron que realizar sus incursiones en otros lugares más indefensos y vulnerables o donde no se hubiera conocido aún de primera mano la fuerza de sus acometidas.

Así, en el Reino de Asturias se construyen multitud de estructuras defensivas y se fortifican innumerables enclaves ante los ataques de los escandinavos, al tiempo que los reyes y los poderes nobiliarios  y eclesiásticos intervienen para frenarlos. Otra de las consecuencias es el traslado definitivo de la sede episcopal de Iria Flavia, ciudad costera de la ría de Arousa, a Compostela, más al interior y por tanto menos vulnerable. El obispo Teodomiro de Iria Flavia, quien supuestamente descubrió la tumba de Santiago, ya se hizo enterrar en la nueva iglesia construida en Compostela, pero el traslado de la sede no se hizo de forma oficial hasta que comenzaron las primeras incursiones vikingas.


También puede interesarte:





Fuentes consultadas:

Velasco, Manuel (2008) Breve Historia de los Vikingos, 
Yves Cohat, Los vikingos, reyes de los mares 
Arias Jordan,Cristina, Las incursiones vikingas en la Peninsula Iberica

martes, 4 de junio de 2013

Drakkar: el barco vikingo



El Drakkar fue sin duda uno de los factores tecnológicos que propiciaron la expansión marítima de los vikingos, el mayor exponente de su tecnología militar y uno de los iconos que más rápidamente asociamos a los escandinavos en la imaginería occidental: sus famosos barcos. Pero, ¿qué es un Drakkar?. Es común leer u oír el nombre de drakkar aplicado a estas embarcaciones, pero el empleo de este término es erróneo pues los vikingos jamás llamaron así a sus barcos. Dicha palabra, drakkar, no es más que la deformación francesa de drekar, plural de dreki (“dragón” en antiguo normánico), y se refiere a las figuras zoomorfas con las que estaban decoradas las proas de los barcos vikingos. 

En realidad los escandinavos poseían diversos términos para referirse a sus embarcaciones, siendo los más comunes knörr, skeið y langskip. El origen de estos knerrir (plural de knörr) es muy antiguo, pues ya desde varios siglos antes del inicio de la Era Vikinga encontramos antecedentes que presentan ya los rasgos fundamentales : casco formado por planchas que se superponen unas a otras, con una característica forma de proa y popa levantadas y casi simétricas, y con un remo-timón atrás, a estribor. Por otra parte, teniendo en cuenta la accidentada orografía de las tierras escandinavas y su abundancia en lagos y fiordos, es comprensible que el barco desempeñase un papel fundamental en esta sociedad, algo atestiguado también por la abundancia de dioses y diosas, tanto de época vikinga (Njörðr) como pre-vikinga (Nerthus, Nehalennia, etc.), cuyas atribuciones principales eran la protección de los que viajaban por mar.



Podemos conocer el proceso y las técnicas de construcción de estas embarcaciones a través de algunos textos escritos y de documentos como el tapiz de Bayeux que lo ilustra ricamente, pero sin duda el aporte de la Arqueología ha sido fundamental, y gracias a multitud de hallazgos, tanto en mar como en tierra, de barcos enteros o fragmentados, podemos saber con gran exactitud cómo eran. Los barcos hallados en Oseberg, Gokstad, Skuldelev y muchos otros yacimientos constituyen interesantes ejemplos de ello.

La primera fase de construcción consistía en tallar, con un hacha y de una sola pieza, la quilla, normalmente hecha de roble; la roda y el codaste se fijaban con remaches de metal o clavijas de madera. Después se disponían las planchas, que se cubrían parcialmente la una a la otra y se unían con remaches, mientras los intersticios se llenaban con cáñamo empapado en alquitrán. Para asegurar la estabilidad se disponían transversalmente varengas diestramente talladas para adaptarse a la forma interior de la quilla. A continuación reforzaba la estructura mediante los baus o vigas transversales que mantenían separadas las varengas y unas piezas que se disponían longitudinalmente cortando la cuaderna, además de la regala. En el centro se instalaba el pie del mástil, en forma de pez, y en él se hundía el mástil. El último paso en la construcción era instalar una especie de plataforma delante y eventualmente detrás para delimitar una cala.

Una vez construido el barco, era imprescindible esculpir la figura de proa, que no era fija (se podía quitar y poner); normalmente representaba la cabeza de un animal o un monstruo, y su función era espantar a los malos espíritus. Había que colocar la vela rectangular y hecha de paños cosidos unos a otros. Además en la parte superior de la borda se hacían unos orificios para introducir remos, por lo que el barco podía ser impulsado tanto mediante éstos como a vela. Por último estaba el timón, un remo de mango corto y de pala ancha fijado detrás, a estribor, por un atadero de cuero y articulado en ángulo recto sobre una barra muy fácil de manipular.

Por tanto nos encontramos ante una nave de reducido calado (lo que permite maniobrar fácilmente tanto en aguas poco profundas como en alta mar), con capacidad para unos cuarenta tripulantes, ligera, de suave navegación y muy rápida, a lo que se añade el hecho de que se podía transportar fácilmente por tierra. Todo esto hace del knörr un instrumento de primera magnitud para realizar viajes, tanto pacíficos como con carácter de incursión.

Hay que decir que existían diferentes tipos de barcos, aunque el knörr o skeið sea el más común, ya que es apto tanto para comerciar como para atacar. Así, nos encontramos con la ferja (barco de pesca normal), la skúta (barco de cabotaje de múltiples usos) y el karfi o langskip (literalmente “barco largo”, nave de guerra, más rápida). Pero, en cualquier caso, el término común para designar a cualquier barco será knörr o skeið. 







Referencias:




Velasco, Manuel (2008) Breve Historia de los Vikingos, 
Yves Cohat, Los vikingos, reyes de los mares 
Arias Jordan,Cristina, Las incursiones vikingas en la Peninsula Iberica



También puede interesarte: