lunes, 29 de abril de 2013

La Gran Pirámide de Khufu



Egipto, 2589 a.C. Nos encontramos en el comienzo del reinado de Khufu (el Keops de Heródoto, Horus Medjedu, 2589-2566 a.C.), segundo faraón de la IV dinastía del Imperio Antiguo egipcio, cuyo nombre completo era Khnumkhufu, que significa «el dios Khnum me protege». Khnum era el dios local de Elefantina, cerca de la primera catarata del Nilo, pero el motivo del nombre del rey se desconoce. Pero el nombre por el que actualmente conocemos a este faraón, Keops, se lo debemos a Heródoto que encontrándose en Egipto se interesó por la historia de la Gran Pirámide. Los sacerdotes le contaron que había sido edificada por un rey llamado Khufu y él lo traducirá por un nombre que “sonase” mas griego, Keops, nombre con el que estamos más familiarizados.

Gran Pirámide o pirámide de Khufu
Hijo del faraón Esnefru y de la reina Hetepheres I  se cree que reino sobre Egipto entre los años 2589 y el 2566 a.C. Tubo dos esposas, ambas enterradas en pequeñas pirámides junto a la suya, Meretites y Henutsenrece. Su hijo mayor, Kauab no vivió el tiempo suficiente como para sucederle en el trono por lo que a la muerte del faraón se sucedieron en el trono cuatro de sus hijos que reinarán sucesivamente: Dyedefra, Jafra (Kefrén), Dyedefhor y BaefraKhufu comenzará con los trabajos de construcción de su tumba inmediatamente, desde el mismo principio del reinado: la primera de las tres grandes pirámides de la necrópolis de Guiza que lleva su nombre. 

La Gran Pirámide supone la culminación de una tradición iniciada con la mastaba múltiple o pirámide escalonada de Djoser (Zoser) que desencadenará un carrera en virtud de la cual, cada faraón debía construir tumbas semejantes, pero cada vez mas grandiosas y mayores, convirtiéndose la construcción de tumbas de proporciones gigantescas en una autentica obsesión nacional. Pero también en parte por este motivo, las técnicas arquitectónicas debieron evolucionar para dar respuesta a las necesidades que se iban planteando y con el paso del tiempo y los egipcios aprendieron a manejar grandes rocas simplemente utilizando rastras, rodillos y enormes cantidades de aceite para reducir la fricción así como una masa ingente de mano de obra. Aprendieron como a mayor tamaño de las piedras empleadas, menor es el tiempo requerido para colocarlas.

Pirámide escalonada de Djoser
Sakkara
Poco a poco llegaron a la conclusión de que los lados de la pirámide debían elevarse hacia la cúspide con suavidad  en lugar de hacerlo por pisos, como sucedía en la pirámide escalonada de Djoser, innovación que se produjo con el primer soberano de la IV dinastía, Esnefru. Este faraón deseaba mostrar su magnificencia eclipsando a sus antecesores en el trono, por lo que emprendió la construcción de una pirámide escalonada mayor que la de Djoser (ocho pisos) y una vez construida se llenaron los huecos entre cada piso hasta que la estructura adopto un aspecto uniforme desde la base hasta el vértice. 
Así pues durante el reinado del rey Esnefru  (Hora Nebmaat, 2613-2589 a.C.), la forma externa de la tumba real se transformó en pirámide verdadera. Pero la perfección en el diseño y construcción de pirámides alcanzó su cénit durante el reinado del hijo y sucesor de Esnefru, Khufu y la Gran Pirámide supone la culminación de este tipo de arquitectura; después de ella, comenzará el declive de estos monumentos. Las pirámides de la IV dinastía y posteriores transmiten una nueva imagen de la monarquía: ya no existe el poder puro de un monarca supremo, ahora estará sublimado como la manifestación del dios Sol.
Complejo funerario de la Gran Pirámide, Guiza
recreación
La información sobre el reinado y el propio rey es notablemente exigua. Cuando subió al trono debía de ser un hombre de mediana edad, pero esto no afectó a los planes de su grandioso monumento funerario y la Gran Pirámide de Guiza, con una planta cuadrada de 230 metros de lado y una altura de 146,5 metros, es la pirámide más grande de Egipto. El responsable final de la conclusión del proyecto antes del final de los veintitrés años de reinado de Khufu fue el visir Hemiunu, enterrado en una inmensa mastaba en el cementerio situado al oeste de la pirámide de su señor. El padre de Hemiunu, el príncipe Nefermaat, fue visir del rey Esnefru y pudo haber organizado la construcción de las pirámides de su soberano. Los dos linajes familiares, el de los reyes y el de los visires, discurren paralelos durante al menos dos generaciones.

khufu escogió para su pirámide un terreno rocoso situado en una meseta a pocos kilómetros al norte de Sakkara. En su construcción se emplearon aproximadamente unos 2.300.000 bloques de piedra cuyo peso medio es de 2,5 toneladas por bloque (alguno de ellos llegan a pesar hasta sesenta toneladas) que fueron traídos desde canteras cercanas a la Primera Catarata en barcazas por el Nilo. Originalmente estaba recubierta por unos 27.000 bloques de piedra caliza blanca, pulidos, de varias toneladas cada uno. Mantuvo este aspecto hasta principios del siglo XIV, cuando un terremoto desprendió parte del revestimiento calizo. Posteriormente, los turcos otomanos utilizaron dicho revestimiento para la construcción de diversas edificaciones en El Cairo. Su altura original era de 146,61 m (actual 136,86 m) y hasta mediados del siglo XIX fue la estructura de piedra más alta construida por el hombre. Se estima que se terminó de construir entre el año 2550-2570 AC y es la conclusión lógica del camino en la arquitectura funeraria, cuyo punto de partida se encuentra en la mastaba, hasta llegar a la pirámide más perfecta de todas con sólo un siglo de diferencia entre ambas.


En el interior la pirámide se compone de tres cámaras principales, dos situadas en el interior  a las que se ha denominado Cámara del rey y Cámara de la reina, y una en el subsuelo, la Cámara subterránea:
cámara del rey
1.- La Cámara del rey , de planta rectangular, está conformada por losas de granito y presenta paredes y techo lisos, sin ningún tipo de decoración. En el centro de la estancia un sarcófago vacío de granito, sin inscripciones fue depositado allí durante la construcción de la pirámide, puesto que es más ancho que los pasadizos. Sobre el techo se encuentran las cámaras de descarga, una serie de inmensas losas situadas horizontalmente y separadas entre si; la más alta presenta dos grandes bloques inclinados, a dos aguas, para desviar la gran presión que ejercen los bloques superiores de la pirámide y evitar así que todo el peso descargue sobre el techo de la cámara real.  A la Cámara del rey se accede por un pasaje horizontal llamado antecámara que parte del extremo superior de la otra estructura que destaca por si misma: la monumental Gran galería. Así pues, la cámara funeraria está situada, de forma inusual, en el corazón del edificio y no a nivel del suelo o bajo tierra.
La Gran galería es un gran pasaje ascendente de unos 47 metros de longitud y ocho metros de altura de paredes planas hasta una altura de dos metros a partir de donde se escalonan, conformando una falsa bóveda por aproximación de las hiladas.
cámara de la reina
 2.-La Cámara de la reina,  fue denominada así por los árabes, aunque la gran mayoría de los egiptólogos no se destinó a la esposa del rey sino a una estatua Kadel mismo está situada casi en el eje de la pirámide; presenta una planta rectangular de paredes lisas, sin decoración con un nichoy el techo inclinado, a dos aguas. Se accede a ella  mediante un pasaje horizontal, que comunica con la zona inferior de la Gran galería, inicialmente oculto por las losas del pavimento.

3.- La Cámara subterránea, excavada en el subsuelo, es de planta rectangular, con suelo irregular y paredes y techo planos. Contiene dos habitáculos, un pozo y una pequeña galería. Se accede a ella por un pasaje descendente que es prolongación del primer pasillo de la pirámide. También esta comunicado con la Gran galería mediante un angosto túnel, casi vertical, perforado en los bloques.

De cada cámara real parten dos angostos conductos inclinados, en las paredes norte y sur, llamados «canales de ventilación», pues ese es su uso actual, ventilar mediante impulsores eléctricos; se desconoce su función original pues los de la Cámara de la reina no comunicaban con el interior en su último tramo, ya que estaban tapados por las grandes losas graníticas del revestimiento de los muros.

Originalmente, los templos del valle y de la pirámide, así como la calzada de acceso, estaban decorados con escenas en bajorrelieve que transmitían las ideas de la monarquía egipcia y recogían de forma anticipada ciertos acontecimientos que el rey esperaba disfrutar en la otra vida, como las fiestas Sed. Desafortunadamente, los relieves se han perdido casi por completo. El templo del valle de Khufu se encuentra situado bajo las casas del moderno y densamente habitado poblado de Nazlet el Simman, bajo la meseta desértica, pero las condiciones existentes hacen muy complicada su excavación completa.
barca solar de Khufu


Enterrada en un foso próximo al lado sur de la pirámide se encontró en 1954 una barca funeraria de unos 43,4 m de eslora de madera de cedro. Esta barca formaba parte importante del ritual funerario ya que sería la encargada de llevar a khufu en su viaje en el otro mundo. Estaba desmontada y se tardaron catorce años en reconstruirla. Aunque se tiene conocimiento de otra barca semejante en una zanja similar cercana, para evitar su deterioro aun no ha sido extraída, debido al mal estado de conservación en el que se encuentra. Tres pirámides que albergaron los enterramientos de las reinas de Khufu se alinean al este de la pirámide.
El enorme tamaño de la Gran Pirámide, las sorprendentes propiedades matemáticas de su diseño y la perfección y precisión de su construcción siguen generando explicaciones acíentíficas. No obstante, la datación de la pirámide y su función como tumba es indudable, a pesar de que el cuerpo del rey y todo su ajuar funerario fueran víctimas de los ladrones de tumbas y hayan desaparecido sin dejar rastro.

Es probable que fuera la escala de la pirámide la que contribuyera a la posterior reputación de Khufu como un déspota sin corazón, como se da a entender en la literatura egipcia y recogió Heródoto. Durante muchos años se ha transmitido una imagen en nuestra cultura popular completamente falsa a cerca de quienes, como y en qué condiciones construyeron la gran pirámide.  Alejados de esa imagen trasmitida por las superproducciones de los años 50 y 60 del siglo XX donde unos sufridos y explotados egipcios trabajaban a golpe de latigazo, los constructores de las pirámides eran hombres libres, la mayoría de los cuales trabajaban en ella durante la estación de crecida del Nilo que imposibilitaba el trabajo en el campo, con lo que estas obras generaban trabajo y mantenían ocupada a la población. Estos trabajadores se encargaban del trabajo “grueso”, pero no eran los únicos: una autentica legión de artesanos trabajaban en el proyecto durante todo el año.
En cualquier caso, no debemos olvidar que en la cultura egipcia de ese tiempo, existían  razones religiosas aunque también económicas, generalmente aceptadas, para la construcción de estos monumentos funerarios:  complacer a los dioses y asegurar la prosperidad del pueblo, misión del faraón divinizado.

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