martes, 25 de noviembre de 2014

La Cruz de Hierro: 1813-1870.

Federico Guillermo III de Prusia
La Eisernes Kreuz o Cruz de Hierro, la más famosa de las condecoraciones militares alemanas de todos los tiempos, fue instituida por orden del rey Federico Guillermo III de Prusia en el marco de la “Guerra de Liberación” que libraba contra Napoleón. Y es que Prusia, derrotada por Francia en la batalla de Jena en 1806, había perdido casi la mitad de su territorio permaneciendo el resto del reino ocupado por los franceses  que habían disuelto su ejército en 1807.

Derrotado Napoleón y su Grande Armee por el invierno ruso y como suele suceder sólo ante la derrota inminente de fuerzas de ocupación antaño poderosas, es entonces cuando los alemanes se muestran partidarios de luchar por su independencia, hartos ahora de los abusos e imposiciones de las tropas ocupantes francesas. El núcleo del nuevo ejército Prusiano lo constituirán los 20.000 soldados del general Yorck, a los que pronto se unirán los Cosacos rusos del general Wittengstein, que continuarán la persecución de la Grande Armée y así, mientras los supervivientes del ejército francés se restablecen en Poznan, el flamante Ejército Prusiano se reorganiza al mando del general Blücher con reclutas procedentes de todos los estados de la Confederación del Rin.

El 10 de Marzo de 1813 el Rey firmará el Estatuto de Institución de la Cruz de Hierro que una vez publicado en el Schlesischer Zeitung  establecerá una condecoración creada y pensada para una campaña, sustituyendo a otras condecoraciones como la Pour le Mérite o la Orden del Águila Roja y premiando los actos de gran valentía personal o los méritos en el mando de tropas. Federico Guillermo III tomo parte activa en el diseño inicial de la condecoración que inicialmente presentaba una cruz paté con un cuadrado en su centro dentro del cual figuraban las letras mayúsculas FW, las iniciales del nombre del rey (Frederich Wilhelm)  y sobre estas la corona real prusiana. Los brazos presentaban unas ramitas con hojas de roble y la fecha de institución (1813) fijada en cada cuadrante.

Karl Friedrich Schinkel
Pero será finalmente de entre varios proyectos presentados el diseño del famoso arquitecto prusiano Karl Friedrich Schinkel el que se imponga, preferido por el rey incluso sobre su propio diseño por lo que una vez aprobado por este, comenzará una producción inicial de trescientas piezas. El diseño de Schinker presentaba una cruz paté que ostentaba en su centro una ramita con hojas de roble; el brazo superior lucía las iniciales del rey – FW – sobre las cuales se situó la corona real de Prusia. El brazo inferior mostraba el año de institución (1813). El reverso no presentaba ningún tipo de decoración. En su momento la condecoración más costosa (cada pieza costaba la imponente suma para la época de dos taleros y medio) y difícil de fabricar, la Cruz de Hierro de Primera Clase original estaba realizada en hierro colado de color negro, razón por la cual no resaltaba suficientemente sobre los negros uniformes prusianos. Por ello será necesario introducir un cambio en su diseño: la inclusión de un borde de plata. Así pues, el núcleo de hierro ennegrecido será  rodeado por dos marcos de plata soldados juntos. Sobre el bazo superior, se situó un anillo del que sujetar la cinta, que presentaba los colores nacionales de Prusia: el blanco y el negro, detalle que Schinkel mantendrá del diseño original.




Inicialmente se crearon tres tipos: Gran Cruz de Hierro, Cruz de Hierro de Primera Clase y Cruz de Hierro de Segunda Clase. La Cruz de Hierro será la primera condecoración en recompensar por igual a oficiales y resto de rangos del ejército, por lo que cualquier hombre en el ejército prusiano, sin importar su rango, clase o estado podía ser elegido para ganar la Cruz de Primera y Segunda clase, lo cual era muy poco usual en este momento histórico. 

Además de estas tres clases, existía una doble división entre los "combatientes" y los "no combatientes"; como reconocimiento al valor del personal no combatiente, como personal médico, se instaurará una variación de la Cruz de Hierro de Segunda Clase, para la que se diseñará una cinta especial con los colores invertidos: una cinta blanca con dos franjas negras en los extremos.


arriba Cruz de Hierro de 2ª clase no combatientes- abajo cinta para CH 2ª clase no combatientes

Sin embargo, la Gran Cruz sólo era concedida a oficiales de alto rango o  a la nobleza, representando con ello la única excepción para la igualdad establecida en la posesión de la misma. La GRan Cruz de la Cruz de Hierro sólo será concedida en cuatro ocasiones durante la guerra de independencia: Bücher (28-8-1813) por la victoria en Katzach, Bülow (6-9-1813) por la victoria de Dennewitz, Tauentzien (13-1-1814) por la toma de Wittenberg y Yorck (1814) por las batallas de Laon a Paris y  en una ocasión después de la guerra, al príncipe heredero de Suecia.  

Blücher luciendo la Gran Cruz de la Cruz de Hierro (cuello) y la Estrella de la Cruz de Hierro, prendida en la guerrera
Se cree que se concedieron dos Grandes Cruces más, a Friedrick Kleist von Nollendorf y al teniente general Ostermann-Tolstoy (29-8-1813) en reconocimiento a su actuación en la victoria de Kulm. Nos encontramos aquí con una de las pocas variantes conocidas  de la Cruz de Hierro de Primera Clase de 1813: la "Cruz de Kulm",instituida a partir de un decreto real de Federico Guillermo III como una condecoración masiva entregada a los miembros de la Guardia Rusa, unidad que lucho en Kulm bajo el mando del General Conde Ostermann-Tolstoy en diciembre de 1813. En gratitud Federico Guillermo III condecoro a toda la unidad (de los cuales hubo solo 7,131 supervivientes) con esta versión especial de la Cruz de Hierro. Existen tres variantes diferentes de la Cruz de Kulm: la entregada a los oficiales de Tolstoy fabricada en Prusia en plata; la entregada a los otros rangos en hierro y la última utilizada por la tropa, inicialmente construida por los propios soldados y finalmente reemplazada cuando estuvo disponible por la versión oficial prusiana. Una variante más será la Estrella de la Gran Cruz de Hierro, creada para el Príncipe Blücher que la recibió por la batalla la Belle-Alliance. Se trató de una condecoración excepcional que no será concedida nuevamente hasta 103 años después, en 1918, al mariscal de campo von Hindemburg.

Auguste-Friederike Krüger

Habrá un numeroso grupo de personas, durante y después de la guerra de Independencia, que aunque habían sido condecorados con la Cruz de Hierro, por razones puramente económicas, dado el alto coste de su producción, no disponían de la condecoración, por lo que únicamente poseían el derecho a llevarla. Así, cuando un soldado portador de la misma moría, esta pasaba al siguiente soldado de acuerdo a las listas elaboradas por cada regimiento. Esta situación se mantendrá hasta 1837, cuando el rey anuló esta orden y entregó una Cruz de Hierro a cada uno de los soldados supervivientes que aún no la habían recibido. 

El primer condecorado con la Cruz de Hierro de Primera Clase será el Oberstleutnant von Helwig, comandante del noveno regimiento de Husares, el 17 de Abril de 1813 tras la batalla de Wanfried. La primera Cruz de Hierro de Segunda Clase concedida será otorgada al Mayor von Borcke, del regimiento de infantería de Pomerania, el 24 de marzo de 1813 en reconocimiento por su valentía personal durante el sitio de la fortaleza de Lüneburg. La primera mujer condecorada con la Cruz de Hierro será el suboficial del Noveno Regimiento de Kolberger, Sophie Dorothea Friederike Krüger, que adoptó el nombre de Auguste-Friederike Krüger, el 3 de junio de 1814. Esta pariota, con tan sólo 23 años, se cortó el pelo, se vistió con ropas masculinas y se presentó voluntaria para combatir en el ejército prusiano haciéndose pasar por un hombre. Debido a la velocidad de la movilización, no hubo exámenes médicos por lo que inicialmente no fue descubierta. Admirada por sus compañeros por su valentía, una vez desenmascarada no fue expulsada del ejército, ascendiendo al grado de cabo después de la batalla de Möckern.

El estallido de la guerra franco-prusiana de 1870 supuso un impacto enorme para la sociedad del siglo XIX; para ellos, lógicamente desconocedores de las grandes guerras que la segurían, supuso un cambio gigantesco de la realidad: lo que hasta entonces había sido un batiburrillo de de estados independientes era ahora una gran potencia y sus habitantes se habían convertido de la noche a la mañana en una nación. Francia dejaba de ser la primera potencia continental y el Segundo Imperio era desmantelado consolidándose la forma de gobierno republicana. Estamos pues al inicio de un conflicto que abarcará 80 años. La Cruz de Hierro será reintroducida con el estallido de la guerra, la Primera Guerra Mundial y La Segunda Guerra Mundial, por lo que estamos ante una condecoración no permanente, sino ante una distinción que se concede únicamente en tiempo de guerra. En el caso de las reintroducciones de 1870 y 1914 el único cambio en el diseño básico es la sustitución en las cifras de institución de cada condecoración, apareciendo 1870 y 1914 respectivamente.

Así, el 19 de Julio de 1870, el mismo día en que Francia declara la guerra a Prusia, el rey Guillermo I reintroducirá la Cruz de Hierro en tren grados: Segunda Clase, Primera Clase y Gran Cruz. Todas presentarán la inicial del rey, “W”, en el centro de la pieza y sobre esta la corona real prusiana. En el brazo inferior, la cifra de institución, en este caso 1870. 


El 24 de julio de 1870 comenzó el despliegue de las tropas prusianas entre el Rin y el Mosela según lo previsto por el Mariscal von Moltke, completado con gran velocidad gracias al desarrollo de la red de ferrocarril que permitirá movilizar a 1.183.000 hombres en tan sólo 18 días, un hecho sin precedentes hasta ese momento. Francia, sin embargo, a causa de una mala logística, sólo fue capaz de movilizar a sólo 288.000 hombres. La guerra se decantará rápidamente del lado prusiano: tras la victoria de Sedan (2 de septiembre de 1870) que terminó con la rendición del ejercito francés y la captura del propio emperador Napoleon III y el posterior cerco de París, la nueva República Francesa capitulara (28 de enero de 1871), proclamándose el II Reich alemán en la sala de los espejos del palacio de Versalles el 18 de enero de 1871.














Durante la Guerra Franco Prusiana, se concederán unas 42.000 CH de Segunda Clase, 1.300 CH de Primera Clase y sólo 9 Grandes Cruces: al Príncipe de la Corona Federico de Prusia (22-3-1871), a Carlos Federico Principe de Prusia (22-3-1871), al Principe de la Corona Alberto de Sajonia (22-3-1871), al General-mariscal del Campo Varón Helmuth von Moltke (22-3-1871), al Kaiser Federico Guilermo I (16-6-1871) a petición de sus generales, al Gran Duque de Mecklenburgo-Schwerin (16-6-1871), al Conde August von Goeben, al Varón Edwin von Manteuffel y al Conde August von Werder.

Cruz de Hierro no combatientes 1870
Varios británicos serán condecorados con la Cruz de Hierro de no combatientes, como es el caso de los Generales Sir C.P.B. Walker y Sir Henrry Brakenbury, los cirujanos-generales J.H.K Innes y W.G.N. Manley o el Capitán Sir James Lumsden Seaton.  La primera Cruz de Hierro de 1870, una CH de Primera Clase, se concederá al General-Mariscal de Campo von Steinmek, ¡un veterano de la Guerra de la Independencia que había ganado la Cruz de Hierro de Segunda Clase en 1813¡.




miércoles, 5 de noviembre de 2014

La Batalla del Cabo de Santa María: el hundimiento de la Nuestra Señora de las Mercedes




Son las 7 de la mañana del 5 de octubre de 1804: la flotilla de la armada española compuesta por las fragatas Nuestra Señora de las Mercedes, Medea, Fama y Santa Clara, al mando del brigadier José de Bustamante y Guerra navegan rumbo a Cadiz, procedentes de Montevideo cuando a la altura del cabo del cabo de San Vicente, al Sur de Portugal, avista una flotilla británica al mando del vicealmirante Graham Moore, compuesta por cuatro navíos: HMS Medusa , HMS Amphion , HMS Lively y HMS Indefatigable.

La fragata Nuestra Señora de las Mercedes había partido de Montevideo el 9 de agosto de 1804 capitaneada por el comandante José Manuel de Goicoa y Labart, aunque provenía inicialmente del puerto del Callao en Lima, Perú, e iba cargada con oro, plata, telas de vicuña, quina y canela. Había sido botada en el puerto de La Habana en 1786. El viaje de casi dos meses desde Montevideo a Cádiz se había iniciado el 3 de abril de 1804 zarpó de El Callao (Perú) una primera escuadra formada por las fragatas Mercedes, Asunción y Clara con destino a Montevideo. El grupo lo comandaba Tomás de Ugarte. Fue difícil atravesar el Cabo de Hornos pero llegaron al Plata el 5 de junio. Tomás de Ugarte enfermó gravemente falleciendo allí en septiembre por lo que tomará entonces el mando José de Bustamante y Guerra, compañero de Malaspina en su famosa expedición científica de años atrás. Bustamante desechó la fragata Asunción por inservible y añadió a la escuadra las fragatas Fama y Medea . 

En la nueva escuadra de cuatro fragatas estibaría toda la carga y alojaría a las familias que regresaban a España tras cumplir su misión en aquellos Virreinatos. Unos días antes del 5 de octubre en el que ya se hallaban, concretamente en la mañana del 30 de septiembre, se habían encontrado con dos bergantines, que resultaron ser ingleses. Estos bergantines comunicaron a los españoles que Napoleón Bonaparte era ahora Emperador de Francia. También aseguraron que en las cercanías de Cádiz se encontraba apostada una escuadra británica en funciones de vigilancia de tres buques franceses anclados en el puerto gaditano. Finalmente, regalaron a los españoles una Gaceta inglesa del 14 de agosto. 

A las 7:30 se acercan rápidamente por barlovento los cuatro buques británicos en maniobra amenazante con las proas dirigidas hacia los barcos españoles por lo que Bustamante ordenó zafarrancho a las 8:00 y dispuso formar línea de combate, situándose las fragatas inglesas una a una, a barlovento de las españolas y a «tiro de pistola». Una vez emparejadas, desde la fragata insignia británica, HMS Medusa , se le pregunta a la española de qué puertos procedían y cuáles eran los de llegada, respondiéndose que de los de América y con destino a Cádiz. A continuación los británicos ordenan a la primera de las fragatas españolas que se ponga en facha a lo que el capitán de la fragata española respondió que acataría órdenes únicamente de su superior, José de Bustamante. Entonces la HMS Medusa dispara un cañón de 18 libras como señal de querer parlamentar enviando un bote con un oficial, pero disparó amenazadoramente hacia la vela gavia y las fragatas españolas decidieron ponerse en facha. Los británicos envían en un bote al teniente Ascott y a un traductor. Resultó que el bote inglés se dirigió a la Medea y durante estas maniobras, la Mercedes, que venía por su popa, tuvo que salir de la línea pues se la tragaba, por lo que la fragata inglesa HMS Amphion que estaba a su costado la siguió y se colocó por su sotavento .

El teniente Ascott informó que "a pesar de que España y Gran Bretaña no estaban en guerra en estos momentos tengo orden de mi jefe , el comodoro Graham Moore , embarcado en la MHS Medusa , de detener a las fragatas españolas y llevarlas a puertos de Gran Bretaña" añadiendo que "con este solo objeto estaban allí hacía tres semanas". Viendo que su bote se demoraba, Moore mandó llamar a su bote con un cañonazo por lo que Ascott sale al alcázar de la fragata española y hace cierta señal con un pañuelo blanco a sus buques mientras expresa que volvería posteriormente por la respuesta o decisión del consejo de guerra . A continuación embarca nuevamente en el bote y vuelve a su barco. Como medida precautoria, se ordena a los civiles embarcados que se pusieran a cubierto. 

Y a continuación y a pesar de que no existía un estado de guerra entre las dos naciones, la HMS Medusa rompió fuego seguida inmediatamente de las demás fragatas inglesas contra los buques españoles, sin previo aviso. Al cañoneo le acompañaban descargas cerradas de fusilería. Mientras eso sucedía, los españoles, cogidos por sorpresa, se esfuerzan por responder al cañoneo británico. Eran más o menos las 9:00 horas de la mañana del 5 de octubre de 1804. Al estar tan cerca los navíos, los artilleros tenían dificultad para manejar los cañones. Transcurrida una media hora de combate, a la Mercedes le alcanzó el fuego a su santabárbara y estalló en pedazos, en una deflagración que esparció sus maderas matando a tripulación, mujeres y niños. De la violenta explosión de la Mercedes sólo sobreviven 51 personas, muriendo 249. Como el combate se realiza a corta distancia las astillas salen disparadas en todas direcciones hiriendo incluso a algunos de los enemigos. El mar se traga el buque español con rapidez y con el desaparecen más de 220.000 pesos fuertes de plata destinados a la Real Hacienda, caudales de particulares por un valor cercano a 600.000 pesos fuertes también de plata, así como otros 60.000 pesos fuertes de plata destinados a pagar soldadas de oficiales y marineros y, por último, los productos que transporta la fragata en sus bodegas.





En ese momento, La Fama se alejaba para escapar, seguida por la Lively, que era la más velera, hasta alcanzarla y también la batió la Medusa, que era la que la tenía emparejada al inicio, quedando la Fama desarbolada, con su comandante, el capitán de navío Miguel Zapiain y Valladares, muerto, y la fragata con siete impactos a flor de agua, pues los ingleses después de arrumbar el velamen, tiraban a hundir. La desigualdad entre los buques era abismal por lo que prolongar más el combate hubiera constituido un final numantino. A las 12:30, Bustamante rindió la escuadra. Las tres fragatas españolas fueron conducidas, primeramente a Gibraltar, y después a Gosport, Inglaterra. Los piratas ingleses se apropiaron de las tres fragatas españolas y del valioso cargamento que transportaban desde América por un valor de unos 4.000.000 de pesos de plata en total, que fue llevado a Portsmouth, excepto lo que transportaba la Mercedes. La Batalla del Cabo de Santa María, que tendrá como consecuencia el final del acuerdo de paz de Inglaterra y España, y será el preludio de la Batalla de Trafalgar.


En mayo de 2007 los arqueólogos submarinos de la empresa "caza-tesoros" estadounidense Odyssey Marine Exploration descubrieron en la zona del golfo de Cádiz, el pecio de la fragata. Todos los objetos fueron extraídos y llevados a los Estados Unidos, donde comenzó un litigio entre España y la empresa norteamericana por los derechos del hallazgo. En enero de 2012, en un fallo que no admitía recurso, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos rechazó el recurso de Odyssey Marine Exploration y obligó a la compañía a devolver a España las cerca de 500 000 monedas sacadas del pecio en 2007. El 25 de febrero de 2012, el tesoro de 17 toneladas fue trasladado por dos aviones Hércules del Ejército del Aire desde Florida a la base aérea de Torrejón de Ardoz.


El Museo Naval de Madrid y el Museo Arqueológico Nacional, celebra hasta el próximo 15 de Enero de 2015 la exposición: "El último viaje de la fragata Mercedes. Un tesoro cultural recuperado".